
DE LO QUE SUCEDIÓ A UNA MUJER LLAMADA DOÑA TRUHANA
El conde Lucanor habló con su consejero porque un hombre le había aconsejado que hiciera un negocio donde se jugaba mucho dinero. Entonces Patronio le dijo que le iba a contar una historia en la que una mujer llevaba una olla con miel para vender en el mercado. Por el camino estaba pensando en lo que podía hacer con el dinero que iba a ganar. Pensando eso se distrajo, se le cayo la olla y no ganó nada. El conde entendió lo que Patronio le quería decir con esa historia, es decir, que no debía confiar en cosas que todavía no habían sucedido.
